Feeds:
Entradas
Comentarios

Cuando el primer ser humano, puso un trozo de carne sobre la hoguera de la cueva, no vislumbraba la rebambaramba que se iba a formar, con el paso del tiempo.

Un hecho natural y necesario, dada la constitución digestiva del ser humano, ha dado paso a un universo en el que todos ansían un elemento  estelar lo más luminoso posible.

Desde mi punto de vista, el primer error que cometen esas empresas que se dedican a repartir premios como el James Beard o las estrellitas, soles y demás objetos del firmamento, es pensar que están contribuyendo a mejorar el panorama gastronómico.

Hay casos, como el de Fredrick Dhoogh, que renunció a su galardón, para poder servir pollo asado, sin que le dijeran que eso no era digno de un restaurante Michelín.

El colmo del desatino es el de los franceses Benoit Violier o Bernard Loiseau, que ante la pérdida de la estrellita, optaron por el suicidio.

Aspecto poco tratado, pero de gran importancia es, esa especie de olimpo en el que se han instalado una diversidad de personajillos con un currículo más o menos dudoso, en el que se incluye la confección de arroces a domicilio.

Instalados en su poltrona, nos miran con una sobredosis de paternalismo que los narcotiza.

En su mundo irreal, se permiten el lujo de referirse a los que no son profesionales de la cocina con el apelativo poco afortunado de cocinillas. ¿Se imaginan a Rafael Nadal refiriéndose a los tenistas aficionados como tenistillas? ¿Cómo llamarías a una persona que se enfrenta a diario con sus fogones y prepara la comida de su familia usando unos conocimientos aprendidos, a veces por herencia y otras por estudios no sistemáticos?

Por eso, cuando en una reunión de educadores dedicados a la hostelería, un jefe de cocina nos soltó el desafortunado apelativo, mi respuesta fue:

– Cocinillas será su re… santísima, madre. Yo soy cocinero, aficionado, pero cocinero.

 

LA RECETA.-

Hoy quiero rendir homenaje a una cocina de la que he incorporado algunos elementos vegetales bastante interesantes, entre los que destaca una variedad de pimiento, conocido como ají cachucha (Capsicum chinense). El citado fruto debe su nombre al  parecido con ese complemento “sombreril”.

De aroma intenso y sabor algo picante, es usado habitualmente como parte del sofrito o como condimento para dar aroma a algunos platos.

Con la intención de convertirlo en protagonista, decidí elaborar la receta de este viaje.

La particularidad de esta receta, está en que la mayoría de los productos, son de uso corriente en la cocina cubana y en el caso del cachucha casi exclusivo. Además, salvo error u omisión, mala, buena o regular, salió de mis precarias neuronas.

 

AJÍ CACHUCHA RELLENO Y SU ALIOLI DE CILANTRO

Cantidades para 4 comensales.-

Para el asunto, tratándose de un aperitivo, tomaremos:

4 Pimientitos por persona.

3 Cucharadas soperas de queso de untar

¼ de cebolla

1 Brizna de laurel en polvo

3 Porciones de conserva de guayaba.

1 Huevo (opcional).

Agua muy fría, suficiente para preparar una masa  espesa.

1 Taza de harina de millo (maíz)

Aceite de oliva.

Sal.

 

Para el alioli de cilantro:

1 Medida de leche

2 y ½ Medidas de Aceite de Girasol

1 Diente de ajo pequeño.

Sal

1 Rama de cilantro.

1 Cucharadita de kétchup o tomate frito

 

Paso a paso

 

1º Batir los ingredientes del alioli y reservar en la nevera.

2º Con una puntilla de tallar o un cuchillo muy fino, vaciar los    pimientos y reservar.

3º calentar en el microondas, la cebolla con una cucharada de aceite y la brizna de laurel.

4º Mezclar la cebolla con el queso de untar y la guayaba bien machacada

5º Con la ayuda de una manga pastelera de boca fina, rellenar los pimientitos.

6º Preparar la masa con el agua fría y la harina de millo.

7º Pasar los pimientillos rellenos por la masa y freírlos en aceite bien caliente (160ºC)

8º Escurrirlos en papel absorbente y servir acompañados del alioli.

Anuncios

MIS TANGENTES

playa2 12-02-2018 18-59-05 3264x2448Un día tengo que escribir sobre mí, me dije mientras revisaba las entradas del blog pero, pensándolo detenidamente, siempre escribo sobre mí. A fin de cuentas, cada palabra más o menos pensada, es fruto de lo que siento, de lo que ven mis ojos, de la percepción que tengo de la realidad, pasada o presente, que en el futuro no hay realidad hasta que no se materializa y entonces ya es presente o pasado en el segundo siguiente.

Esa es mi realidad o lo que recuerdo de ella y si en algunas ocasiones, cuando me lees, sientes que te identificas con ella, son esas tangentes de la existencia que nos permiten avanzar juntos en algunos tramos del camino. A veces, las tangentes son largas y permanecen en el espacio y en el tiempo para convertirse en amistades.la misma distinta 21-02-2018 18-55-08 3264x2448

¿No te ha pasado alguna vez, ojalá sean muchas, que te encuentras con alguien a quien no ves con frecuencia y es como si continuaras una conversación inacabada?  Es porque tú y la otra persona, se saben el papel de memoria, lo han ensayado una y mil veces. Te importa un carajo o no, cuáles son sus credos, sus filias y sus fobias. Solo sabes que cuando se encuentran, el café, el vaso de agua o el caldero de tollos, por muy ricos que estén, solo son la excusa para juntarse y que el abrazo del encuentro te sabe a mucho y el de despedida te deja lleno. ¿No sientes que hasta el aire parece más limpio cuando estás en compañía de “tan-gentes”?

Tengo la suerte de contar con  unas cuantas tangentes en mi vida. Unas vienen de tiempo y otras han llegado más tarde, la mayoría son de aquí, pero también las hay allende el mar.  Cuando me paro a pensarlo, es como si todos hubieran llegado al mismo tiempo.

A veces, la geometría de la amistad, te pone en la vida tangentes que son como aquellos conjuntos del Algebra de Boole en los que hay gente que está en al mismo tiempo en el conjunto de la familia y en el de las amistades, aunque a veces son las amistades las que se cuelan en el grupo de la familia y al final no hay matemático en el mundo capaz de dar una explicación lógica. Tanto que me gustaría ver al mismísimo Noam Chomsky y su Lingüística matemática intentando  expresar lo que uno percibe sobre el particular.

Y si alguien me dice que entiendeIMG_3089 el párrafo anterior, voy considerar seriamente pedir hora con el  psiquiatra

Me hacía esta reflexión mientras tenía la mirada perdida en el título de la anterior entrada en el blog, “A UN AMIGO” y sentí que no debo esperar la partida para dar un nostálgico adiós a una tangente.

Hoy, aunque no estén todos los que son, pero si son todos los que están, quiero decirles que me alegro de que estén, que me emociona saber que siguen ahí y que cuando me echan de menos, le sienta bien a mi ego.

Para esta entrada del blog, tenía pensado un final de película, con música al estilo de John Williams y fundido en sepia, pero a última hora he decidido dejarlo en un sencillo abrazo para mis tangentes.

Los quiero.

¿LA RECETA?

Busque la manera de contactar con sus tangentes y échense unos rones o unos Clipper. El caso es que al final le quede el releje de haberse pasado un buen rato.

Perdonen, pero lo de la comida hoy es cosa de ustedes.

Por mi parte estoy empeñado en unas vueltas de rabadilla de vacuno, con puré de papas y cebollas tiernas caramelizadas

 

A UN AMIGO

Llegaste a nuestro puerto sin pedir práctico, atracaste, echaste el ancla y amarraste los cabos al noray.

Ocho años dan para mucho y a nosotros nos dio para soldar una amistad de siglos. Tus querencias familiares en Cuba, te trajeron hasta nuestra puerta y del envío de paquetes surgió una conexión que trascendía lo meramente comercial.  Amistad, dicen que se llama

Tu calidad de ser humano irrepetible, te empujó a cumplir al dedillo aquello de “haz bien y no mires a quién”.  ¿Cuántas veces te vi refunfuñar por la falta de agradecimiento de la gente? Las mismas que te vi volver a tropezar en la piedra de la solidaridad, para quedarte con esa cara de satisfacción mal disimulada.

De un tiempo a esta parte, tus visitas se fueron distanciando y las últimas ya venías en compañía.  Seguro que a un espíritu libre como el tuyo, no le sentaba nada bien que le pusieran un  lazarillo, pero mejor eso que estar varado con la quilla en el marisco, esperando una racha de viento propicio  o la ola definitiva que te astillara las cuadernas.

Cuando me dijeron que estabas encamado y con el quejo trancado, sentí lástima, pero sobre todo una  impotencia tremenda por no saber cómo ayudarte. Mi corazón quiso ir a verte, pero mi cerebro no le permitió hacerte la putada de que te viera en ese estado.

Y de golpe la mala noticia. Ella la obligatoria acompañante. La que pacientemente espera a que llegue nuestro turno, se dio una vuelta por tu muelle y te soltó las amarras definitivamente. No sé si tenía envidia tu humanidad, de tus plataneras o de que conocieras a los mejores queseros de esta isla. A lo mejor solo es una sirvienta decimonónica que va donde la mandan. El caso es que nos robó el placer de disfrutar tu amistad, pero no del todo, porque nos dejó tu memoria.

Cuando nos encaminabamos al velatorio, íbamos sin saber a quién expresarle nuestras condolencias y se nos ocurrió preguntar a la gente que más cerca estuviera, de esa especie de pecera en la que meten a los que doblan las carpetas para siempre. Allí conocimos a tus hijos. ¿No pudiste elegir otro momento para presentarnos?

Contento tienes que estar de ese par de personas que conocimos. Te quedó bonito el trabajo.

Ahora, en el tránsito, no vas a necesitar pasaje y además es un trayecto sin escalas. Así no te tropezarás con algún supervisor de vuelo que te amargue el viaje.

No soy especialmente religioso y de considerarme adorador de alguien, lo soy del ser humano, pero estoy seguro de que en cualquier credo existente o por inventar, tendrás la categoría de santo. Tranquilo que no seré yo el que implore a San Faustino Sánchez, porque de hacerlo, seguro que te marcarías un  “Patakis”  para mandarme al carajo.

A ver quién es el guapo te sujeta la pata ahora. Seguro estoy que pasarás a nuestro lado en cualquier ráfaga del alisio que nos refresque.

Hasta siempre Faustino

LA RECETA.-

Me consta que Faustino era persona de buen comer y no le hacía ascos a cualquier cosa que estuviera bien condimentada. Aunque lo de hoy no sea una receta propia, hay varias que no lo son en este blog, si está hecha a mi manera y por eso quiero dedicársela, alla donde esté.

Aqui van mis calamares saharianos fritos.

No voy a dar cantidades, porque en esta isla donde hay buenos freidores, lo importante es freirlos bien y que sean muchos.

Antes de pasar a la acción, me gustaría advertirles que en general, todos los calamares que se consumen, son congelados. Eso no es necesariamente malo, si la cadena de frío no se ha interrumpido.

Cuando los vayan a limpiar, dile al pescadero que le de la vuelta a la vaina. Se limpia mejor y las anillas quedan mas redondas cuando se fríen.

El calamar bueno no apesta  a “meaos” y si apesta, es pota, volador o vaya usted a saber que.

Una vez limpio y partido, suelo ponerle unas gotitas de vinagre y unos granos de sal gorda, para quitar la baba que les pueda quedar.

El forro.-

150grs de harina.

150grs de pan rallado bien fino.

1 cucharada sopera de sal.

1 bolsa de plástico de las de supermercado, sin agujeros.

Echar todos los ingredientes en la bolsa y mover bien para que se mezclen. Escurrir bien los calamares y secarlos con servilleta de papel para que la harina no quede empegostada. Echar los rejos, anillas y aletas dentro de la bolsa y remover para que la mezcla se adhiera bien. Sacudir bien para que se desprenda el sobrante y dejar en reposo unos diez minutos. Volver a pasar de nuevo todos los cortes por la mezcla de harina y pan rallado y mentener en la bolsa mientras se van friendo.

El aceite debe ser nuevo y no estar a una temperatura muy elevada para que no se queme la harina. Si son muchos es preferible ir friendo en poca cantidad para que se hagan bien y queden crujientes por fuera.

¡Ojo! Si te pasas en la fritura, te queda una cosa chiclosa, dura y difícil de masticar.

Desde niño oí decir eso de “fulano va para atrás, como los cangrejos”, aunque nunca entendí muy bien el por qué, pues los benditos crustáceos, no caminan retrocediendo sino de lado, como la negra que tiene “tumbao”. Esta introducción viene a cuento de los trajines que se traen en Europa a cuenta de la hora. ¿Recuerdan la famosa Yenka, cuyo baile consistía en dar saltitos a la izquierda, a la derecha, delante  y detrás?  Tal que así estamos con el tema del uso horario. En el caso de España, el problema se acentúa por culpa de la “nazifilia”  del dictador, que con el fin de acercar sus tiempos a los del III Reich de Hitler, adelantó una hora los relojes de todos los españoles. Bueno, de todos no. Emeridianon el sur, frente a la costa africana, un archipiélago irreductible, permítaseme el símil Asterixiano, mantenía, a regañadientes, la hora con el huso horario del Meridiano de Greenwich y no porque quisiéramos  tener la hora de los teutones, sino porque en 1883 nos habían rodado en meridiano 0  de la Punta de la Orchilla y se lo habían llevado  al observatorio inglés. Ya saben que los ingleses siempre tuvieron esa inclinación cleptómana con Canarias, como pudimos comprobar con los explotadores, perdón,  exportadores de tomate plátano y otros cultivos.

meridiano2En ese estado de cosas, llegamos a la situación actual en la que sesudas autoridades del gobierno de estas ínsulas, dicen cosas tan profundas como:

-Hay que mantener la hora menos, para que no se olviden de nosotros y nos tengan en cuenta.

También nos encontramos con la “autorizada” opinión del director del Departamento de Geografía e Historia de la ULL, José León García, al que el periódico Canarias 7 le atribuye el siguiente comentario:

«En el pasado, antes del teléfono, el telégrafo o la radio, que permitieron instantáneamente hablar con cualquier parte del planeta, cada lugar tenía su hora solar, que se calcula cuando el sol está en la vertical. Pero cuando empezaron las comunicaciones era muy complicado y se llegó a un convenio internacional para la distribución de las horas».

Claro coño, también en el pasado iban a remo las galeras y el transporte se hacía en carros tirados por animales.

Que le pregunten a cualquier canario lo que jode llamar a una empresa peninsular y caer en la cuenta que si ellos cierran a las siete hemos llegado una hora tarde por nuestro reloj o cuando tiene que hacer una gestión telemática con la Agencia Tributaria y le aplican el horario de Madrid al registro de entrada.

 

En cualquiera de los dos supuestos, si queremos que se hable de Canarias, no necesitamos tener una hora menos. Basta con tener una educación de calidad que nos ponga en el mapa a nivel mundial, una sanidad pública de excelencia que nos haga famosos internacionalmente, un tejido empresarial eficiente y no basado en el enriquecimiento a cualquier precio.

En fin, que se nos nombre porque somos buenos en lo que hacemos y no por la hora que tengamos.  Lo demás son cortinas de humo para distraer a los canarios de las cosas que verdaderamente importan y, reconozcámoslo, en cortinas de humo, el gobierno de Canarias es especialista. Cuando quieren desviar la atención, nos inyectan una buena dosis de pleito insular por vía “palanganeroinsularista” o cualquier otro sucedáneo.

 

LA RECETA

TORTILLA DE PESCADO Y VEGETALES CON MOJO SUAVE DE CILANTRO.

Ya les he contado en más de una ocasión, que mi madre era catedrática en eso del aprovechamiento culinario. Alimentar seis estómagos, incluyendo el suyo, en una época donde las estrecheces eran el común denominador en la mayoría de las familias canarias, requería una dosis de imaginación digna de la mismísima J. K. Rowling y si esta escritora es capaz de sacar una serpiente de un palo, mi madre podía sacar una tortilla de unas tajadas de pescado sobrantes, huevo, vegetales y poco más.

Yo sería incapaz de clavar con exactitud la receta, pero me atreví  a darle una vuelta de tuerca y recrearla con el añadido de un mojo de cilantro espeso y tibio que, según mis pruebas, no le sienta mal del todo.

Empecemos por los ingredientes.-

Para la tortilla

Pescado frito del día anterior en cantidad suficiente para cuatro personas. Siempre es mejor el pescado blanco, por aquello de que el Omega3 del pescado azul, le da un sabor demasiado fuerte, pero si les gusta, mándenle igual.

1 Pimiento verde grande.

1 Pimiento rojo grande.

1 Cebolla tierna grande, con las ramas incluidas.

1 Calabacino mediano.

1 Papa grande.

3 0 4 dientes de ajo.

1 Manojo de perejil.

6 Huevos.

Sal

Aceite de oliva.

Para el mojo de cilantro.

1 Manojo de cilantro.

2 Dientes de ajo.

La pulpa de medio tomate asado.

1 Vaso pequeño de aceite de oliva

El jugo de medio limón.

Sal.

¿Hacemos el mojo?

Ponemos en la batidora los ingredientes del mojo y le damos un buen meneo para que quede bien fino. Una vez hecho, lo reservamos hasta el momento de servir, en que le daremos un leve calentón, si es posible, al baño maría.

Para la tortilla.-

En primer lugar, batimos los huevos con su punto de sal en un recipiente apropiado. Partir la papa en daditos y freírla. Picamos los vegetales en daditos y los pasamos por la sartén con una cantidad mínima de aceite y sal, para que suelten el agua y queden bien secos. Una vez guisados, los echamos sobre los huevos batidos junto con las papas  y a continuación ponemos el pescado bien desmenuzado y libre de espinas para evitar sorpresas desagradables. Revolvemos bien y nos encomendamos a los dioses para que la tortilla no se pegue.

Lo importante es que la sartén esté bien caliente en el momento de echar la tortilla para que no se pegue y, una vez dado el primer golpe de fuego, mover bien y bajar el fuego al mínimo para que se haga despacito. En cualquier caso, que cada quién recurra a sus habilidades “tortilliles” para ese momento.

Una vez hecha la tortilla, se pone en un plato y se la unta por encima el mojo de cilantro tibio

BALAS HUMANAS

 

Siempre han existido. Alguien pensará que estoy loco al afirmarlo, pero verán, a poco que me permitan, como puedo demostrar que siempre han existido las balas humanas.

Lo primero que pasa por la cabeza de cualquiera que haya ido al circo, es aquella persona que se mete en un cañón y sale disparada hacia la enorme red que lo recibe, para alivio del público. Aunque aún más alivio siente el sujeto en cuestión, pero no me refiero a esas balas humanas. Las que yo digo, mueren, son heridas, presas o simplemente perjudicadas por la acción de sus lanzadores.

Corría cualquier mes de cualquier año de la Baja Edad Media, cuando el conde “Chupafredo”, mediante una leva de entre sus semiesclavos ciervos, armó una mesnada, bajo promesa de cederles unos cachos de tierra. El motivo no era otro que su enfrentamiento con el duque “Jodesvinto”, por no sé qué humillación sufrida en la corte de Petardo IV, cuando dejó plantada a su prima “Churriselda”

¿Pelearse ellos? Ni de coña. Para eso tenían sus respectivas mesnadas que se iban a dejar el pellejo en el campo de batalla, previamente pactado y que ambos observarían desde la colina correspondiente. Chupafredo había lanzado sus “balas” humanas contra Jodesvinto, mientras esperaba impoluto el resultado de la contienda.

Tal vez en otra ocasión, juntaran sus balas para lanzarlas contra el archiduque Albardado, que se estaba haciendo el gallito con la ocupación de unas tierras de pastoreo.

 

Siglo XX cambalache, problemático y febril que diría el tango de Gardel. En cualquier país africano, los señores de la guerra, reclutan a niños y niñas con el “sano” fin de convertirlos en adultos por la vía de la violación sistemática de sus derechos.

Personas que deberían estar jugando en la puerta de su casa y asistiendo a la escuela, se han convertido en las balas que un descerebrado está usando para hacerse con el control de una zona rica en diamantes, controlada por un primo segundo de su propia tribu.

Lo cierto es que las clases pudientes, disfrazando la cosa de amor a la patria, a la religión, sea la que sea o a cualquier mamarrachada, se han encargado siempre de tener organizadas sus propias balas y listas para lanzárselas a cualquiera. Eso sí, ellos se reservarán el derecho de pagar para que vayan otros por sus hijos.

La cosa ha ido “progresando” y en la actualidad nos encontramos tribus de distinto signo que poseen legiones de balas humanas. Lo peor del caso es que, en la mayoría de las ocasiones, las propias balas no son conscientes de que lo son y actúan como si de seres libres y autónomos se tratara.

Así, nos podemos encontrar padres y madres que utilizan a sus hijos como balas para esconder su propia frustración frente al sistema. Enseñantes de dudosa ética que manipulan a sus alumnos como balas humanas en contra  de una idea.

Políticos que usan a sus electores como balas humanas contra sus oponentes o altos cargos que, con el fin de dañar a alguno o alguna de su propia tribu y amparándose en cuestiones de derecho y en lo que ahora se ha dado en llamar fuego amigo, usan a los trabajadores de la administración como balas humanas, ignorando que a veces, , el derecho del anzuelo es cambado y sin pensar que en el fondo no son nada más que unos “Chupafredos” cualquiera y que al doblar la esquina se pueden encontrar con otra bala humana pero de frente.

En todos los casos, desde Chupafredo al alto cargo, pasando por el señor de la guerra, su maldad está en ignorar deliberadamente, que las balas humanas son las auténticas perjudicadas.

LA RECETA.-

Langostinos empanados con salsa de setas y su coral

1kg de gambones pelados (cuanto más grandes, mejor)

½ Kg de setas.

2 Huevos.

¼ kg de Harina

Pan fresco rallado (De ese que los japoneses llaman panko, no sé por qué)

1 Pimiento verde.

1 Cebolla mediana.

3 Dientes de ajo.

6 Cabezas de los gambones

½ Vaso de Oporto.

1 Manojo de cilantro.

Aceite

Sal

Pimienta negra.

El jugo de una lima.

Papas para freír

Cuando lo vayas a preparar, pon los gambones el día anterior en un adobo hecho con el jugo de lima, la pimienta negra, sal, un ajo rallado, una cucharada sopera de aceite y dos cucharadas soperas de oporto,

Para hacer el pan rallado pongo en la termomix una barra de pan fresco hecha pedazos, medio ajo y tres o cuatro ramas de cilantro. Yo lo muelo con corteza, pero como dice mi amigo el asturiano, “cauno es cauno y cados una piragua”.

Al día siguiente, escurres bien los animalillos, los secas y los empanas en orden harina, huevo, pan. Los reservas en la nevera para que el empanado vaya aglutinándose y haciendo masa con los gambones.

Mientras, tuesta en la sartén, con una cucharada de aceite, las cabezas de los gambones para sacarle el jugo y echa el resto del Oporto para rehogarlas. Cuela bien el resultado y tira las cabezas. A no ser que te dé por darles un chupetón antes de convertirlas en residuo orgánico. Prepara un refrito, sofrito o como le digan en tu casa, de toda la vida, con medio vaso de aceite de oliva, el jugo de los gambones,  los ajos picados, el pimiento, la cebolla y las setas. Da igual si gordo o fino, porque al final va a pasar todo por la batidora. Eso sí, no te olvides de ponerle su poquito de sal y de pimienta. Pasa el conjunto por la batidora y reserva en una salsera. ¿Qué no tienes? Coño, pues usa un tuper de toda la vida o la taza del “cafeconleche”

Ahora viene una parte importante. Aquí te la juegas, porque si no tienes cuidado, te arriesgas a que te toquen los langostino en la cabeza, con plato y todo.

Corta las papas para freír y ve poniendo en la sartén, o en la freidora, si dispones de ella,  tandas pequeñas para que queden crujientes. Mientras, en otra sartén más pequeña y con fuego moderado, pero bien caliente ve friendo los gambones en poca cantidad para que puedas gestionar bien el asunto, porque se trata de dejar el empanado crujiente, pero el interior en su punto. Mi experiencia me dice que la cosa está, cuando las franjas rojas del bicho, se transparentan a través del empanado.

Papas recién fritas,  gambones crujientes, salsa con un golpe de fuego y a emplatar como te de la republicana gana.

Hoy todo platanerases distinto. Las cicatrices negras del asfalto han roto el verde continuo de las fincas de plataneras, alimentadas por las cantoneras de la Acequia Real. Ya no baila la muelle alpispa al son del agua cantarina, ni parlotea el mirlo si territorial monólogo. Ahora hay un parque urbano muy estético, pero ni la mitad de entretenido.   Allí, en las cascadas que derivaban hacia las acequias  de fresca agua, competían las maderas afiladas en la carpintería del instituto, como si de kayak con invisibles remeros se tratara. En los remolinos de las bocas se eternizaba la tarde de un mayo gastado con olor a notas finales.

… Y después, el riesgo, la adrenalina a tope.

cantoneraNunca supe a quien se le ocurrió la temeridad de deslizarse por la acequia, aprovechando lo resbaloso del limo. La presión del agua embalsada sobre la espalda y el empujón para salir como un tiro por el desnivel del terreno. El reto de pasar zumbando por debajo de las planchas de hormigón que daban acceso a las puertas de las fincas. No creo que los practicante de ese deporte sobre hielo que llaman  bobsleigh, sientan el “adrenalinazo” que nos electrizaba el cuerpo. Ellos no tienen las pasarelas de las puertas a  centímetros de sus cabezas sin casco.

Más tarde vendrían las mil y una maneras de justificar lo gastado de los Meyba.

Hasta que un día, se te ocurrió la gracia de poner bombas de volador donde se ganaban el sustento las lavanderas y te vio la Capira

  • Cuando vea a tu madre se lo digo.

Y la vio, claro que la vio. Un fatídico fin de semana,  en la tienda de Lolita. Allí se enteró mi madre que lo del bañador gastado en las posaderas no era obra de las baldosas del patio del instituto, sino de una actividad de riesgo que a lo mejor hoy sería considerada deporte extremo y que, cosas del destino, no quiso cobrarnos otro canon que un meyba roto.

LA RECETA.-

A la vista de un coco fresco, habrá gente que piense en un coctel con paragüitas, en cambio, a mí se me ocurrió  remedar algo de cocina asiática que me dio por llamar:

ARROZ AL AROMA DE COCO Y ENSALADA TIBIA DE BERENJENAS

Con este plato me despedí de la gente que tan amablemente me cuidó durante mi estancia en La Habana

Es una especie de entrante o primer plato, que si se quiere hacer plato fuerte, basta con añadir a  la ensalada de berenjena, unas tiras de pechuga de pollo o unos langostinos pelados

INGREDIENTES:

Pulpa fresca y agua de un coco

½ Kg de arroz thai aromático

½ Cebolla

½ pimiento

1 Berenjena bien grande o dos medianas

½ cabeza de ajos

Cúrcuma fresca (se puede sustituir por la deshidratada)

Laurel

Aceite de girasol

Sal

Pimienta  de la PM

Vino blanco

1 Lima

Opcional:- 300grs  de tiras de pechuga de pollo o 300grs de langostinos pelados

 

Hacer un arroz blanco usando la pulpa rallada, el agua del coco,  una cucharada de aceite, sal  y medio ajo machacado, completando la cantidad de líquido con agua.

Mientras el arroz se hace, ponemos en una sartén con aceite el resto de los ajos rallados, una hoja de laurel, la cebolla, el pimiento y la berenjena, picados en juliana, una cucharada de cúrcuma, sal y la pimienta de la PM partida en tres trozos, para que sean visibles a la hora de retirarlos. Todo ello se trabaja a fuego lento para que la berenjena se vaya deshaciendo hasta quedar como una pasta. En ese momento se le añade el vino blanco y se le da un golpe de fuego fuerte para evaporar el alcohol del vino y dejar solo los aromas. Casi al final se rocía el conjunto con el zumo de media lima.

Servir la cantidad precisa en cada plato y acompañar con el arroz al coco

Vocabulario.-

Cantonera.- construcción usada para dividir y repartir el agua de riego.

Alpispa.- (Motacilla cinerea canariensis) Pájaro de unos 18 centímetros de longitud, que tiene las partes superiores de color gris azulado, y amarillos el pecho y el vientre. Vive en parajes húmedos y mueve su larga cola sin cesar.

El mirlo es una de las aves más comunes de España, presente en prácticamente todo el territorio, incluyendo los dos archipiélagos, Ceuta y Melilla

Reconozco mi ignorancia mas absoluta, supongo que por rechazo, de los entresijos nobiliarios y sus títulos. Tal vez por eso, no se como hincarle el diente a lo sucedido con el ducado de franco. Dicen, que allá por 1975, el rey Juan Carlos I, concedió a la hija del dictador que propició su instauración como rey, el vergonzoso título, teniendo en cuenta que Franco fue un dictador que asesinó a miles de compatriotas y lo mejor hubiera sido dejarlo en el mas justo de los anonimatos. El caso es que Felipe VI, podía haber despachado el asunto con un ¡Ay, se me olvidó!, pero no, según parece, el actual rey, quiere tomar partido y decirnos con sus actos, por que vereda caminan los bueyes. Así lo demostró al retirar el ducado de Palma de Mallorca a su propia hermana, cuando Urdangarín fue condenado por corrupción.
Mi análisis, reitero mi ignorancia, es el siguiente:
Si Felipe VI es capaz de retirar un título nobiliario a su hermana, por que su cuñado es un ladrón y al mismo tiempo lo mantiene a los herederos de un dictador que asesinó a miles de compatriotas ¿Que clase de Jefe de Estado nos ha tocado sufrir?
dice Francisco Marhuendas en su púlpito, que la nieta del dictador cedería el ducado a su nieta, hija de Luis Alfonso de borbón, que al ser hija de un medio borbón mantendría el asunto en la familia,pero eso no me cuadra, porque seguiría siendo un ducado creado para “honrar”,  si la honra cabe,  la figura de un dictador.
¡Que no! Por más que me lo expliquen, sigo sin digerir los potajes que se cuecen en los fogones de La Zarzuela

LA RECETA

MI ARROZ MAR Y MONTE AL QUESO DE GUÍA

Con motivo de mi …taitanto cumpleaños, si, 68, se me ocurrió hacer algo distinto para agasajar los estómagos de la concurrencia. Así que, ni corto ni perezoso, tiré de imaginación y planté sobre la mesa la receta que sigue y que a lo mejor es tan difícil de digerir para algunos, como para mí el ducado de franco.

INGREDIENTES:

(Para 6 personas)

1 Calamar sahariano (1kg aprox)

¾ kg de Rabadilla de vaca. (Se puede usar otra carne, pero recomiendo  rabadilla por lo tierna)

600 grs. De arroz arbóreo.

6 Alcachofas.

1 Cebolla mediana.

½ Pimiento verde.

½ Pimiento rojo.

4 dientes de ajo

½ Vaso de aceite.

½ Vaso de vino tinto.

1 Rama de romero.

1 Rama de tomillo.

Sal.

Pimienta.

1 Litro de agua.

MODUS OPERANDI.- Preparar una infusión con el litro de agua el romero y el tomillo. Dejarla reposar,  mientras en el caldero, lo más plano posible, vamos salteando el calamar y la carne y los corazones de alcachofa troceados. Una vez salteados los tres ingredientes, los reservamos.

Añadimos un poco de aceite al caldero y ponemos el pimiento, la cebolla y los ajos bien picaditos para que se vayan dorando a fuego medio. Una vez dorado el refrito, llega el momento de desglasar el caldero con el vaso de vino tinto, añadir la carne, el calamar y las alcachofas. Cuando la mezcla vaya compactando, será el momento de agregar el arroz y removerlo unos segundos para que se impregne de los sabores. Ahora vamos a añadir un poco de agua y revolver suavemente. Este es un arroz del tipo que los italianos denominan risotto, por tanto el agua se va añadiendo poco a poco para que vaya soltando el almidón. Cuando el arroz está al dente, le rallamos por encima una buena cantidad de queso de Guía curado y lo dejamos reposar durante cinco minutos.

¿Qué si estaba bueno? Pregunten a los que dejaron el caldero vacío