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EL CHANTAJE EMOCIONAL DE LAS ONGS.

Con demasiada frecuencia recibimos a través de nuestros canales de comunicación, móvil, eíndice-mail, TV, etc., proposiciones de distintas ONGs, para que nos convirtamos en socios mediante la donación sistemática de una cierta cantidad de dinero.

Cuando la llamada se hace a través de la TV o de Internet, suele ir acompañada de imágenes que incitan a la compasión o apelan a la solidaridad.

En primer engaño vino de parte de una organización que se dedicaba a “apadrinar” menores, que en mi caso resultó ser un niño fantasma.

A pesar de eso, soy socio de una de esas ONGs, que por vergüenza no voy a nombrar, desde hace mucho tiempo, tal vez más de 30 años. El año pasado, decidí incrementar la cantidad, multiplicándola por 4, pero cuál no sería mi asombro, cuimagesando sin haber transcurrido un mes, se pusieron en contacto conmigo, para solicitarme que incrementara de nuevo la cuota.

El primer impulso fue solicitar la baja en la citada organización, pero al final pudo más mi deseo de compartir y desistí.

Cuando digo que, con demasiada frecuencia, me refiero a que el bombardeo es continuo, llegando a dejarnos casi como malas personas que no queremos ayudar.

No es mi intención cuestionar a las organizaciones que se dedican a mejorar la situación de las personas. Recuerdo que en un post anterior hablaba de ellos como las tiritas de la miseria, pero, ante tanto alarde publicitario, no estaría de más que invirtieran una parte de los ingresos en bombardear al gobierno de turno, exigiéndole que cumpla con el unicefcompromiso de entregar el 0.7% famoso para ayudar a mejorar las condiciones de tanto desamparado en el planeta. Ahí, me encontrarán siempre. Mientras tanto, estaría bien que nos dieran un respiro.

 

 

 

LA RECETA.-

Hoy se trata de algo sencillito, a la par que apetitoso, puesto que los ingredientes están al alcance de la mano. Vale igual para el desayuno que para la cena. Me refiero a mi bocadillo de chapata con mortadela italiana, calabacinos y crema de Cabrales.

INGREDIENTES.-

Para 4 personas.-

1 barra pan tipo chapata.

1 Calabacino grande o 2 medianos

1/4 Kg de mortadela italiana en lascas entrefinas.

70 grs. de queso de Cabrales o del que mejor te cuadre, siempre que sea cremoso.

50cl de nata.

1Cucharada de mantequilla.

Sal.

Pimienta.

Orégano.

PROCEDAMOS.-

Mezclamos en un recipiente adecuado el queso de Cabrales, la nata y la mantequilla, hasta conseguir una pasta homogénea y reservamos en la nevera.

Ponemos a la plancha el calabacino hecho láminas de medio cm. aproximadamente, espolvoreando con sal, pimienta y orégano en rama. A continuación pasamos por la misma plancha las rodajas de mortadela.

Partimos la barra de chapata en 4 y la abrimos por la mitad, dándole a continuación un golpe de calor.

Untamos el pan con la crema de Cabrales, ponemos unas láminas de calabacino y por último, las rodajas de mortadela. Cerramos el bocadillo y… elijan la bebida

 

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CUMPLEAÑOS

El día 29 de noviembre fue el cumpleños de Carlos y por ese motivo le dediqué lo que se podría llamar con cierta rimbombancia, una vervalización escrita de sentimientos, toma ya.

Dado que buenas, malas, regulares, mejores o peores, son mias, he decidido incluirlas en mi blog con la correspondiente receta, que espero sea del gusto del cumpleañero.

Uno de mis primeros actos contestatarios lo llevé a cabo el dia 29 de noviembre de 1956.
No se por qué, me habían llevado a casa de Candita, pero yo sospechaba que abajo, en el cuartel de la Aldea, algo gordo se estaba cociendo.
Aun recuerdo mi escapada Ladera abajo, huyendo de Hortensia. La caida a medio camino con el consiguiente raspón en la rodilla. Todo valia la pena, con tal de saber que estaba pasando en mi casa.
Y al llegar, ¡La bomba! Un ocupa se había apoderado de mi cuna, que dicho sea de paso, ya no era mia, porque las piernas me salían por fuera. ¡Tenía otro hermano!
De esa fecha hasta ahora, hubo de todo y la mayor parte bueno.
Para suerte mía, hemos recorrido juntos una buena parte del camino. Eso que he salido ganando.
¡Que bien funcionó en ti la química Santana-Rodríguez!
No se si lo sabes, pero te admiro y no por nada en concreto, sino por todo, pero sobre todas las cosas, te quiero.
¡FELIZ CUMPLEAÑOS CARLOS, AMIGO, HERMANO!

LA RECETA.-

De un tiempo a esta parte, aparece con cierta frecuencia en las pescaderías de Canarias una variedad de túnido conocido como melva, de menor tamaño y carne más jugosa.

Queriendo ver hasta donde se puede llegar con el citado pez, a parte de meterlo en una lata  bañado en aceite, me dió por sacarle los lomos y pasarlos por la plancha, con un granito de sal.

Es importante darles muy poco fuego, porque la carne de los túnidos se cocina muy rápido.

Si la melva es grandita, te puedes permitir el lujo de quitarle el musculo negro, que amarga un poco.

Una vez hecha, se le pone un poquito de mojo de cilantro, sin abusar, o abusando.

Esta vez se me cruzaron los cables y en vez de papas arrugadas, le planté una ensalada de berros con tomates cherry, queso tierno y aceitunas negras.

Esto viene a ser una ensalada con atún, pero más fresquita.

Son las ocho de la mañana y mientras practico el diario ritual del café con leche y el pastilleo de la tensión, escucho la cantinela de las noticias, siempre las mismas y casi siempre manipuladas.pobres De pronto,  se entabla un debate sobre si la situación de España ha mejorado. Mientras que Jesús Cintora expone sus argumentos para demostrar que poco o nada ha mejorado y la vocera de turno del PP intenta  hacer todo lo contrario, emiten un reportaje en el que una pensionista del grupo de los trescientos y pico euristas, se dedica a ir por los contenedores a recoger alimentos que todavía están en condiciones de consumo. La señora en cuestión tiene el aspecto de cualquier ciudadano de clase media. Seguro que antes de la crisis, lo fue. Por su vocabulario y por la forma de expresarse, se intuye que es una persona con buen nivel cultural. Por desgracia, no es la única que merodea por los contenedores. A plena luz del día, al menos dos personas más se dedican a la misma tarea. Son las víctimas visibles de una crisis generada por los mismos que dicen haberla solucionado.  Ellos, junto con los escolares que usan la pública y los usuarios de los servicios sanitarios estatales, abarrotan el vagón de cola de un tren que, por más que el gobierno cacaree, no acaba de abandonar el andén.

Lo cierto es que, al menos un 30% de la población española, que antes de la crisis era clase media, hoy tiene grandes dificultades para llegar a final de mes. Parece que la crisis no sabe que ya se acabó y  las mejoras no llegan a los de más abajo.

En un momento del debate algunos iluminados, sacan a relucir ONGs como el Banco de Alimentos o Mensajeros de la Paz, también podían haber mencionado a Caritas o Cruz Roja,  como si la solución al problema  dependiera de estas organizaciones  privadas.

Habría que recordarle a los periodistas y de paso al gobierno, que son los servicios sociales, tan escasos de dotación, los que deberían asumir eso que han dado en llamar pobreza endémica y no es más que el reflejo de la incapacidad para invertir en los pobres. Son, precisamente los gobernantes, con los impuestos recaudados,  los que deberían cubrir las necesidades de las clases menos favorecidas.

Está claro que las ONGs citadas anteriormente, están haciendo una labor encomiable,  dicho sea de paso, gracias a la colaboración ciudadana. O sea, los que pagamos impuestos para que el estado atienda a los más necesitados y les dé cobertura sociosanitaria, también nos rascamos el bolsillo para que las ONGs atiendan  lo que la desidia de las instituciones públicas deja sin cobertura. Está bien que colaboremos con ellos, pero sin dejar a un lado la denuncia y el empeño para que el modelo social impuesto por los poderes económicos cambie.

El gobierno, con sus medidas, no ha hecho más que debilitar el tejido social y agrandar la herida de la desigualdad. Una herida grande, tan grande que necesita, en vez de una cura de urgencia,  la aplicación de puntos de sutura para poder restañarla.

Ojalá llegue un día en el que sus nombres solo sean el recuerdo  de una etapa de tremenda injusticia social. Mientras tanto bienvenidas sean estas ONGs a las que se me ha ocurrido denominar, con el mayor cariño, “Las tiritas de la miseria”.

 

LA RECETA.-

Siempre se ha dicho que la necesidad agudiza el ingenio y en tiempos de crisis nuestros padres tuvieron que recurrir a esa capacidad para poner un plato en la mesa.

Qué hacer cuando lo que hay en la cocina es:

4 Huevos.

2 Papas.

½ Pimiento verde.

Los restos de un puchero donde hay trocitos de carne,  habichuelas, garbanzos, trozos de col, una zanahoria y poco más.

Unas ramas de perejil.

Sal.

Aceite.

En primer lugar habrá que saltear los restos del puchero bien escurridos y troceados,  para que pierdan la mayor cantidad de líquido posible. A continuación, freír las papas cortadas en daditos y en su punto de sal. En un bol, batimos los cuatro huevos y le agregamos las ramitas de perejil bien picadas.  Añadimos las papas fritas y los restos del puchero, dándole unas vueltas con el tenedor para mezclar bien. Por último ponemos una sartén al fuego con el fundo aceitado y cuando esté bien caliente echamos la mezcla. Llegados a este punto, apelo a la habilidad del o la oficiante, pera que el engendro no se pegue.

LA CARNE RUSA

Mientras mi cuerpo resiste a un resfriado de verano y a través de los auriculares me reconforta el espíritu la voz inmortal de María Callas, me dispongo a compartir una experiencia gastronómica reciente y que de paso, me da pié a enredarme por los vericuetos de la cultura.

Si, ya se que el título se las trae y es más propio de una novela con tintes eróticos, pero van a descubrir enseguida que es algo bastante más simple a la par que alimenticio.

Servidor sabe que el metro de Moscú es grandioso porque lo ha visto en fotos o que Iván Turgueniev, León Tolstoi y Dostoievski son escritores rusos porque algo ha leído. Si me apuran les diré que incluso conozco algo de pintura rusa y por supuesto hasta el nombre de sus ríos y montes. Por ver, incluso me tragué enterita El Acorazado Potemkin. En el mejor de los casos se trata de un ligero barniz que no aguantaría el paso de una punta de alfiler, porque lo que se dice conocer de la Rusia diaria de su idiosincrasia, su gastronomía, sus costumbres, me confieso ignorante versión 3.0.

Fue en Cuba y a través de amigos cubanos donde yo conocí, de oídas, la excelencia de la industria conservera rusa, ya que salvo las latitas de caviar del cambullón o las de cangrejo ruso que de vez en cuando nos traía mi padre, el resto era un mundo desconocido para mí.

Tampoco es que se nos suministrara información al respecto, porque para los medios de comunicación españoles, Rusia, con Putin, Kruschev o Gorbachov​ siempre fue ese país donde la gente tiene cuernos, rabo y huele a azufre.

El caso es que hace muy poco tiempo pude comprobar, en paladar propio, que los rusos, tal vez empujados por la dureza de su clima, que les obliga a hacer acopio de alimentos para el crudo invierno, son auténticos maestro en eso de conservar la comida y en muchos casos nos pueden dar lecciones magistrales.

Fue Lera, una casi familia rusa a quien quiero más que si lo fuera, la que, acordándose de una idea que mantengo latente, quiso regalarme una pequeña muestra de las conservas de su país.

Les confieso que tuve cierta aprensión cuando abrí la primera lata de carne, pero desapareció cuando me llegaron los aromas del contenido. Desde el aspecto al sabor, todo invitaba a completar aquello con unas buenas papas fritas y sus correspondientes huevos. Nada que ver con esas latas de carne molida a la que estaba acostumbrado. Razón tenían mis amigos cubanos cuando cantaban las maravillas del laterío ruso y eso que ellos no llegaron a probar las sardinillas ahumadas, en aceite sobre una tostada untada de queso azul.

Este camino, el del conocimiento de Rusia a través de su industria conservera, pienso seguir transitándolo a pesar de los vetos y de las intolerancias de unos y de otros.

 

 LA RECETA.-

Llegados a este punto, lo suyo sería poner una receta rusa como Borch, la Solianka o cualquier otra, pero eso ya lo puede buscar cada uno en la red.

Lo que les propongo aquí, es un divertimento a modo de entrante a base de tostadas, mejor hechas en casa, queso azul y sardinillas picantes a falta de las ahumadas de mi regalo.

Ingredientes.-

Tostadas, según la cantidad de gente.

Sardinillas en lata, mejor picantes.

Queso azul de untar.

En este ritual, cada quien será su propio oficiante y así dura un poquito más el comistraje.

El asunto aguanta su par de copitas de Manzanilla o Fino bien fresquito

 

 

 

Hoy te hemos dado el último hasta luego. Pronto llegó la Parca a reclamar su botín ayudada por los que confundieron los dolores del destructor cangrejo con empachos de glotón o achaques de la edad.

¡Que desatino! Como si nuestra contribución al sistema mientras trabajamos, no nos diera derecho a ser oídos en la senectud.

Otros, benditas almas, ayudaron al siniestro Caronte para que tu tránsito por la laguna Estigia fuera lo más placido posible. Vaya lo comido por lo servido. Quede para unos la revisión de su conciencia y para los otros el orgullo profesional del trabajo bien hecho.

Las circunstancias me permitieron ver como la velita de tu vida se iba apagando suavemente, sin estridencias.

Poco a poco, el ronquido de órgano desvencijado, dio paso a un suave soplo que te fue empequeñeciendo hasta convertirte de nuevo en el niño que rompía las carpetas de camino a la escuela o le cambiaba las tornas del riego a Juanito Ramón.

Hoy siento la tristeza de la pérdida y de tal vez no haber sido el hermano que deseabas. No deseo provocar sentimentalismos absurdos y he guardado el saquito de las lágrimas para mi soledad.

Tu deserción no ha sido voluntaria. Sé que te hubiera gustado vivir mil años, pero el destino, con sus dados marcados ha querido privarnos del mejor hacedor de chistes malos. A mí me gustaban, porque eran tuyos y a veces era una manera de decir estoy vivo y me siento bien a la sombra de un toldo en cualquier playa. Ahora las vas a tener todas para ti solo y podrás entrar en cualquier sitio sin tener que sacudirte la arena.

Ayer Orlando, bendito Orlando, decía que si hay un sitio donde estén todo los desertores forzosos, ya habrá dos  personas  con los brazos abiertos esperándote y preguntándose qué  querrá de comer el  niño que resucitó de la ictericia y recuperó la vista mirando  al hermano que estaba en la cuna. Allí se habrán fundido en un abrazo y se sentarán a esperar por los demás, seguros de que la Parca nos tiene puesta a todos la fecha de caducidad. ¡Tremendo Arias Cañete la jodida Parca!

Como dijera Juba mientras enterraba los lares de Máximo en la arena del Coliseo, Nos veremos, pero todavía no, espero.

¡Adiós Rafael, adiós hermano!

 

¿RECETA? Ni me atrevo. Siento un profundo respeto por la cocinera que tiene, allá donde esté

Durante un intercambio de opiniones, en el que alguien dijo algo que me pareció incoherente, usé la expresión bastante conocida entre la gente de mi generación, “Ya el conejo me desriscó la perra”. Al escucharla, uno de los intervinientes sentenció:

  • Si quieres que te entienda, habla en castellano… ,Y menos mal que no dijo en español.

A lo que respondí:

  • Lo cierto es que la frase está dicha en perfecto español, lo único que cambia es el acento.

Por estas tierras, somos aficionados a comernos alguna letra, por lo que la frase quedó más o menos como sigue: – Ya el conejo me “esriscó” la perra y que en algún otro peñasco he escuchado como, ya el conejo me enriscó la perra.

No es mi intención entrar a analizar cuál de las frases es la correcta, aunque podrían serlo las dos. Mi intención es demostrar que hasta en la forma de hablar somos distintos, ni mejores ni peores.

En ocasiones, sobre todo cuando hablamos entre nosotros, usamos giros, frases hechas o refranes, entendibles solo para los canarios de cierta edad.

Efectivamente, somos distintos, formamos parte de esa diversidad que enriquece al conjunto del estado español.

Somos distintos porque vivimos una realidad geográfica distinta, porque ante el hecho de desplazarnos hacia cualquier sitio fuera de la isla, tenemos ese mar que nos separa y nos obliga a navegar o a volar.

Somos distintos, porque la gastronomía, aunque heredada en buena parte, ya se ha hecho nuestra.

Habrá quién piense que debemos ser iguales y lo más uniformes posibles, pero por suerte, no lo somos.

En cualquier caso, no presumo de serlo, pero me gusta, me sienta bien formar parte de esta tribu que se come las S, que en ocasiones jotea las H y que todavía usa palabras como enyesque, tenique, baifo. Me gusta porque diariamente sumamos nuestra pequeña aportación  a nivel educativo, científico, cultural o deportivo.

En cuanto al significado de la frase y momento de aplicación, va como sigue:

Poe ejemplo:

Se emplea cuando con el potaje hecho, te das cuenta de que se te olvidó comprar gofio y es una expresión de contrariedad ante tal situación.

Si hubiera alguien preguntándose, ¿Por qué perra y no perro? Sencillamente, porque es una frase de cazadores y entre estos, se suele usar la hembra del podenco porque tiene un olfato más fino y teme menos a las condiciones de la caza.

¿LA RECETA? ¡CONEJO EN ADOBO!

Muy fácil

INGREDIENTES.-

1 Conejo

4 Dientes de ajo

2 Hojas de laurel

1 Cucharada de orégano,

4 cucharadas de vinagre.

1 vaso de vino blanco seco.

1 Cucharada de pimentón

4 Cucharadas de aceite

1 cucharada de pimienta negra en grano

Sal al gusto.

Se lava bien el conejo y se trocea. En un recipiente amplio, se mezclan el resto de los ingredientes,  majando los ajos y la pimienta negra. A continuación se meten los trozos de conejo y se dejan macerando 1 día en la nevera. Al día siguiente, un buen sartén con aceite abundante y calentita, para ir friendo los trozos mientras se van sancochando unas papas y picando la clásica ensalada de tomate, lechuga, cebolla.

CASI HISTORIA EN 1 ACTO PARA MENTES CALENTURIENTAS

Antes de entrar en materia, voy a fijar algunos principios, que sin ser inmutables, podemos dar por válidos.

A saber:

BIOMASA.- La biomasa es aquella materia orgánica de origen vegetal o animal, incluyendo los residuos y desechos orgánicos, susceptible de ser aprovechada energéticamente. Has Aquí, la definición concreta y concisa.

Ahora viene el añadido de algunos enterados para irnos sobando las nalgas y que la cosa entre suavecita. Las plantas transforman la energía radiante del sol en energía química a través de la fotosíntesis, y parte de esta energía queda almacenada en forma de materia orgánica.

¿Verdad que parece de lo más normal? ¡Pues no! Según este último añadido al ser una energía procedente del sol, la gente puede pensar que es buena y como está almacenada en las plantas, es mejor todavía. El problema radica en que, para liberar esa energía, es necesario quemar la biomasa y la combustión, amén de otras exquisiteces contaminante, produce CO2 que, dicho por expertos, es uno de los causantes del efecto invernadero.

Vayamos ahora con la historia.-

Hace mucho tiempo hubo en España una empresa estatal del INI denominada ENCE; EMPRESA NACIONAL DE CELULOSA, cuyo fin era obtener pasta de papel. Esta empresa daba beneficios, que convenientemente maquillados de pérdidas, “aconsejaban” deshacerse de ella y vendérsela a algún “tonto” para que se arruinara, nótese el leve toque de sarcasmo. En 1990, siendo presidente del gobierno el señor González Márquez, la hicieron cachitos y vendieron el 49% de los pedazos a unos señores, que como eran “tontos muy tontos”, si otra vez es sarcasmo puro, las compraron para arruinarse. Más tarde, como lo del papel es un negocio ruinoso, gobierno decidió vender el otro 51% a otros señores que eran igual de tontos que los anteriores.

Una vez privatizada la empresa, los señores muy tontos decidieron cambiarle el nombre por el de ENCE. Sí, han leído bien, pero en esta ocasión las siglas, responden a Energía y Celulosa

El caso es que, tuvieron una suerte del carajo y la empresa se convirtió, para regocijo de todos ellos, en la primera productora de pasta de papel a nivel europeo.

¿No les suena esta historia a otras parecidas como, Endesa, Iberia, Telefónica, etc.?

Pero… sigamos.-

El negocio de la pasta de papel es bueno, pero genera una serie de residuos que presentan grandes dificultades para deshacerse de ellos. ¿Qué hacemos entonces? Los disfrazamos de biomasa y los quemamos para producir energía, convirtiendo a la empresa en la primera productora de España en energía renovable. Como además resulta que los residuos son de origen vegetal, le ponemos la etiqueta de limpias.

Como beneficio colateral, se ha metido en el negocio de plantar eucaliptos lejos del país, porque aquí no están bien vistos los arbolitos australianos. Se han ido a Brasil y donde antes había una selva preciosa, han plantado millones de esquejes de la citada planta para abastecer sus fábricas.

Para más inri, ENCE no es ajena a la guerra de las papeleras que se desató entre Argentina y Uruguay.

Tal vez se justifique, que lo dudo, la construcción de incineradoras de biomasa en sitios cercanos a las fábricas de celulosa instaladas en Pontevedra o Navia, pero está claro que en el caso de las islas y de Las Palmas de Gran Canaria en concreto, lo que se pretende es traer las astillas de eucaliptos en barco desde Brasil, amontonarlas al aire libre en la dársena de La esfinge, para posteriormente quemarlas y generar la fuerza necesaria para mover una turbina.

A parte de la toxicidad que genere la quema, está la más que posible llegada de plagas igual que entro el famoso picudo rojo, escondido en unas palmeras de Elche, que no eran de Elche. En cualquier caso, si alguien quiere saber la opinión que se tiene de las incineradoras de biomasa por tierras peninsulares, que le pregunten a los habitantes de Monzón (Huesca) o simplemente pinche en el siguiente enlace incineradoraenmonzonno.blogspot.com/

Dicen, “Clavijo y asociados”, que la incineradora dependerá de los informes requeridos, pero no dice que su consejero de sanidad le puso encima de la mesa un informe de impacto medioambiental negativo, antes de declarar la incineradora como inversión de carácter estratégico. Finalmente creo que dependerá de las ganas que tengamos los canarios en general de que se respete nuestro medio ambiente y nuestra salud. Si nosotros no queremos, la incineradora no se va a construir ni en la Esfinge, ni en la pirámide de Keops.

De lo contrario, seguro que va a haber “mojo con morena”

Precisamente de eso, de mojo con morena, va la receta de hoy.

MORENA FRITA, CON MOJO Y PAPAS AL GUSTO.

Lo primero a tener en cuenta es el tipo de morena. La mejor, según mi experiencia es la negra de litoral o de orilla, pues aun siendo de menor tamaño, no tiene tanta grasa y la piel queda más crujiente al freírla. En cualquier caso, para gustos se hicieron colores.

Aquí lo de las cantidades es muy relativo, porque en mi caso cualquier cantidad de este manjar marino es poca. Por tanto, me limitaré a decir que las cantidades serán, las necesarias.

Para que se pueda freír la morena con relativa seguridad, es imprescindible abrirla de la tripa hacia el lomo, como si fuera para jarear. Si alguien quiere perder el tiempo frotándola de la cabeza a la cola con arena para bajarle le espinas, está en su derecho, pero dudo de la efectividad de la operación.

Una vez abierta, se sala se cuelga durante 5 o 6 horas para que suelte toda la humedad, tanto de la piel como de la carne, lo que contribuirá a una fritura sin que cunda el pánico.

Terminado el proceso de secado, se corta en trozos de dos o tres dedos de ancho y se fríe en abundante aceite bien caliente. Si el aceite no estuviera a la temperatura adecuada, el resultado sería de un aspecto gelatinoso que quita el apetito.

Como dije al principio, las papas al gusto. Pueden ser arrugadas, sancochadas o fritas.

Para mi gusto, mejor sancochadas.

¿El mojo? Un manojo de cilantro, cuatro o cinco ramas de perejil, media cabeza de ajos pelados, medio pimiento verde pelado, una cucharadita de comino en grano, media de orégano, sal y aceite en cantidades adecuadas, batidora y listo.

Que lo disfruten, sin contaminación